FILOSOFIA

LA REPÚBLICA DE PLATÓN

Capítulos I y II. La alegoría de la caverna
En los dos primeros capítulos del libro VII Platón nos presenta su famosa alegoría de la caverna. Una alegoría es un relato o descripción, formado por un conjunto de metáforas que quieren transmitir un significado
diferente al que muestran. En la alegoría de la caverna Platón nos presenta una situación en el que unos prisioneros encadenados en una cueva se liberan para acceder al mundo exterior .


CAPÍTULO I. EL MITO DE LA CAVERNA 
-Y a continuación -seguí- compara con la siguiente escena el estado en que, con respecto a la educación o a la falta de ella, se halla nuestra naturaleza. Imagina una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de
una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna y unos hombres que están
en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello de modo que tengan que estarse quietos y mirar
únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego
que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto; y a lo
largo del camino suponte que ha sido construido un tabiquillo parecido a las mamparas que se alzan entre los
titiriteros y el público, por encima de las cuales exhiben aquéllos sus maravillas.
-Ya lo veo -dijo.
-Pues bien, contempla ahora, a lo largo de esa paredilla, unos hombres que transportan toda clase de objetos
cuya altura sobrepasa la de la pared, y estatuas de hombres o animales hechas de piedra y de madera y de toda
clase de materias; entre estos portadores habrá, como es natural, unos que vayan hablando y otros que estén
callados.
-Qué extraña escena describes -dijo- y qué extraños pioneros!
-Iguales que nosotros -dije-, porque, en primer lugar ¿crees que los que están así han visto otra cosa de sí
mismos o de sus compañeros sino las sombras proyectadas por el fuego sobre la parte de la caverna [pared]
que está frente a ellos?
-¡Cómo -dijo-, si durante toda su vida han sido obligados a mantener inmóviles las cabezas?
-¿Y de los objetos transportados? ¿No habrán visto lo mismo?
-¿Qué otra cosa van a ver?
-Y, si pudieran hablar los unos con los otros, ¿no piensas que creerían estar refiriéndose a aquellas sombras que
veían pasar ante ellos?
- Forzosamente.
-¿Y si la prisión tuviese un eco que viniera de la parte de enfrente? ¿Piensas que, cada vez que hablara alguno
de los que pasaban, creerían ellos que lo que hablaba era otra cosa sino la sombra que veían pasar?
-No, ¡por Zeus! -dijo.
-Entonces no hay duda -dije yo- de que los tales no tendrán por real ninguna otra cosa más que las sombras
de los objetos fabricados.
-Es enteramente forzoso -dijo.
-Examina, pues -dije-, qué pasaría si fueran liberados de sus cadenas y curados de su ignorancia y si,
conforme a naturaleza, les ocurriera lo siguiente. Cuando uno de ellos fuera desatado y obligado a levantarse
súbitamente y a volver el cuello y a andar y a mirar a la luz y cuando, al hacer todo esto, sintiera dolor y, por
causa de las chiribitas, no fuera capaz de ver aquellos objetos cuyas sombras veía antes, ¿qué crees que
contestaría si le dijera alguien que antes no veía más que sombras inanes y que es ahora cuando, hallándose
más cerca de la realidad y vuelto de cara a objetos más reales, goza de una visión más verdadera, y si fuera
mostrándole los objetos que pasan y obligándole a contestar a sus preguntas acerca de qué es cada uno de
ellos? ¿No crees que estaría perplejo y que lo que antes había contemplado le parecería más verdadero que lo
que entonces se le mostraba?
-Mucho más -dijo.
EXPLICACIÓN
  Para entender este escenario nos imaginamos que estamos en un cine, dónde no nos podemos mover y detras de nosotros tenemos una puerta y delante una pared blanca. Hay un fuego encendido que es la única luz, y está arriba de las escaleras, nosotros abajo. Entre el fuego y nosotros hay un camino alto que no podemos ver, así que al pasar las personas por el camino no las podemos ver,, ni sus sombras, sólo las sombras de los paquetes que llevan, que se proyectan debido a la luz del fuego. Además la pared del fondo tiene eco, así que no sabemos a ciencia cierta de donde vienen las voces de esos hombres que no vemos.
Pero es posible salir a la luz del Sol desde el cine, pero para ello hay que recorrer un largo camino.

Significado de las metáforas:
  • Significado general: la caverna simboliza nuestro mundo (mundo sensible) en el que las personas viven engañadas confiados de que todo aquello que saben  sobre las cosas y de sus vidas es verdad.
  • Prisioneros: son las personas ignorantes que tienen prejuicios, creen todo lo que se dice y no piensan por sí mismos..
  • Cadenas: representan la ignorancia. Los ignorantes están encadenados a sus prejuicios y creencias y les cuesta mucho abandonar este estado.
  • Sombras de objetos: representan los prejuicios, rumores y las imágenes distorsionadas de la realidad de los cuales sólo podemos tener el conocimiento más bajo ( la eikaisia)
  • Objetos: representan los objetos físicos, de los cuales no podemos tener conocimiento sino sólo opinión (pistis). Es el conocimiento que procede de nuestra experiencia cotidiana.
  • La pared contra la que se proyecta: representa los medios mediante los cuales se difunden y afianzan los prejuicios y creencias. En época de Platón, la poesía, el teatro, la retórica de los sofistas… hoy en día podríamos hablar de la televisión y el cine fundamentalmente.
  • Ver: a lo largo del mito ver, mirar y la visión en general son siempre metáforas de “conocer”, del mismo modo que la luz es metáfora de conocimiento, cuanta más luz, más verdadero es el conocimiento.
  • Los prisioneros son obligados: Platón habla de que los hombres son obligados a la ignorancia. En el mito incluso tienen las cabezas atadas para no torcer la mirada. Puede ser esta una denuncia de que la situación de mantener a la población en la ignorancia es una decisión política. Los gobernantes mantienen en la ignorancia al pueblo porque así es más fácilmente manipulable mediante retórica barata y discursos sin contenido.
  • Liberar de sus cadenas: en el texto el mismo Sócrates aclara el significado de esta metáfora: curar de su ignorancia. Con esto se refiere Platón a la EDUCACIÓN.  
  • Los prisioneros son obligados a mirar a la luz: Platón da a entender que la educación debe ser un proceso coercitivo. El ignorante no desea abandonar su estado y hay que obligarle.
  • Dolor de mirar: educarse es un proceso que cuesta, en elque se necesita esfuerzo.

CAPÍTULO II. EL MITO DE LA CAVERNA

-Y, si se le obligara a fijar su vista en la luz misma, ¿no crees que le dolerían los ojos y que se escaparía volviéndose hacia aquellos objetos que puede contemplar, y que consideraría que éstos son realmente más claros que los que le muestran?
-Así es -dijo.
-Y, si se lo llevaran de allí a la fuerza -dije-, obligándole a recorrer la áspera y escarpada subida, y no le dejaran antes de haberle arrastrado hasta la luz del sol, ¿no crees que sufriría y llevaría a mal el ser arrastrado y, una vez llegado a la luz, tendría los ojos tan llenos de ella que no sería capaz de ver ni una sola de las cosas a las que ahora llamamos verdaderas?
-No, no sería capaz -dijo-, al menos por el momento.
-Necesitaría acostumbrarse, creo yo, para poder llegar a ver las cosas de arriba. Lo que vería más fácilmente serían, ante todo, las sombras, luego, las imágenes de hombres y de otros objetos reflejados en las aguas, y más tarde, los objetos mismos. Y después de esto le sería más fácil el contemplar de noche las cosas del cielo y el cielo mismo, fijando su vista en la luz de las estrellas y la luna, que el ver de día el sol y lo que le es propio.
-¿Cómo no?
-Y por último, creo yo, sería el sol, pero no sus imágenes reflejadas en las aguas ni en otro lugar ajeno a él, sino el propio sol en su propio dominio y tal cual es en sí mismo, lo que él estaría en condiciones de mirar y contemplar.
-Necesariamente -dijo.
-Y, después de esto, colegiría ya con respecto al sol que es él quien produce las estaciones y los años y gobierna todo lo de la región visible y es, en cierto modo, el autor de todas aquellas cosas que ellos veían.
-Es evidente -dijo- que después de aquello vendría a pensar en eso otro.
-¿Y qué? Cuando se acordara de su anterior habitación y de la ciencia de allí y de sus antiguos compañeros de cárcel, ¿no crees que se consideraría feliz por haber cambiado y que les compadecería a ellos?
- Efectivamente.
-Y, si hubiese habido entre ellos algunos honores o alabanzas o recompensas queconcedieran los unos a aquellos otros que, por discernir con mayor penetración las sombras que pasaban y acordarse mejor de cuáles de entre ellas eran las que solían pasar delante o detrás o junto con otras, fuesen más capaces que nadie de profetizar, basados en ello, lo que iba a suceder, ¿crees que sentiría aquél nostalgia de estas cosas o
que envidiaría a quienes gozaran de honores y poderes entre aquéllos, o bien que le ocurriría lo de Homero, es decir, que preferiría decididamente «ser siervo en el campo de cualquier labrador sin caudal» o sufrir cualquier otro destino antes que vivir en aquel mundo de lo opinable?
-Eso es lo que creo yo -dijo-: que preferiría cualquier otro destino antes que aquella vida.
-Ahora fíjate en esto -dije-: si, vuelto el tal allá abajo, ocupase de nuevo el mismo asiento, ¿no crees que se le llenarían los ojos de tinieblas como a quien deja súbitamente la luz del sol?
-Ciertamente -dijo.
-Y, si tuviese que competir de nuevo con los que habían permanecido constantemente encadenados, opinando acerca de las sombras aquellas que, por no habérsele asentado todavía los ojos, ve con dificultad -y no sería muy corto el tiempo que necesitara para acostumbrarse-, ¿no daría que reír y no se diría de él que, por haber subido arriba, ha vuelto con los ojos estropeados, y que no vale la pena ni aun de intentar una semejante ascensión? ¿Y no matarían, si encontraban manera de echarle mano y matarle (1), a quien intentara desatarles y hacerles subir?
-Claro que sí-dijo.

EXPLICACIÓN:

  • Dolor al contemplar los objetos: la dificultad y esfuerzo que implica el conocimiento
  • Escarpada subida: los escalones del proceso educativo. Como sabemos Platón diseña un proceso escalonado; este escalonamiento viene perfectamente descrito por la escarpada subida al mundo exterior.
  • Luz del sol: el sol y la luz solar son metáforas de aquello que permite que las cosas sean lo que son y se puedan conocer (fundamento ontológico y epistemológico), es decir, la idea de bien.  
  • Como sabemos la idea de bien es el fundamento de todo lo real y lo que posibilita el conocimiento; algo es lo que es en la medida en que participa de un “buen” modelo. De la misma forma que el conocimiento es siempre el conocimiento del bien de algo (el mal consiste con la ausencia de este bien). En el nivel de la metáfora, la luz solar es lo que permite ver (conocer) las cosas. 
  • Acostumbrarse: para poder dirigir la mirada a los objetos del mundo exterior y no quedar cegados, los ojos necesitan acostumbrarse; esta metáfora alude al hecho de que para poder vérselas con las ideas más elevadas, es decir, poder conocer las ideas en el proceso dialéctico, el intelecto necesita un entrenamiento previo, un aprender a razonar previo. Por eso el proceso es escalonado: primero uno debe percatarse de la vacuidad de los rumores y creencias infundadas (Eikasía), después debe rechazar las creencias que tenía por más firmes (pistis), a continuación debe ejercitarse en el uso del intelecto racional mediante el aprendizaje de las matemáticas, la geometría, la música, la astronomía… etc. Por último el alma estaría preparada para afrontar el proceso dialéctico: vérselas con la dificultad máxima: las ideas morales, éticas, políticas y sus vínculos (simploké).
  • Sombras, imágenes de hombres, imágenes reflejadas: son metáforas del proceso previo a la dialéctica mediante el que el alma aprende a razonar: las matemáticas.
  • Los objetos mismos, las cosas del cielo, el cielo mismo: son metáforas de las ideas más elevadas: las ideas morales, éticas, políticas…por último estaría el sol, metáfora de la idea más elevada: la idea de bien.
  • La ciencia de “su anterior habitación”: se refiere al conocimiento más bajo, la opinión (rumores, prejuicios y creencias infundadas). Este conocimiento consiste en “discernir las sombras”; con esta metáfora Platón se refiere a la retórica: aquellos que saben usar con más pericia los prejuicios y las creencias de la gente son los que obtienen las mayores alabanzas, aunque carezcan por completo de verdadero conocimiento
  • Llenarse los ojos de tinieblas: al que ha alcanzado el conocimiento le cuesta volver a adecuar su alma a las cosas mundanas. Por eso el filósofo pasa por alguien desconectado de la realidad, torpe y desubicado. Por eso la figura del filósofo les provoca la risa y la burla a los que carecen de conocimiento, no le comprenden y consideran que sus conocimientos valen de poco. Esto lleva a los ignorantes a sentirse incómodos y tratar de matar a quien trata de liberarles de sus cadenas (la ignorancia)

1. SOBRE LA IDEA DE “BIEN”

-Pues bien -dije-, esta imagen hay que aplicarla toda ella, ¡oh, amigo Glaucón!, a lo que se ha dicho antes;
hay que comparar la región revelada por medio de la vista con la vivienda-prisión y la luz del fuego que
hay en ella con el poder del sol. En cuanto a la subida al mundo de arriba y a la contemplación de las
cosas de éste, si las comparas con la ascensión del alma hasta la región inteligible no errarás con
respecto a mi vislumbre, que es lo que tú deseas conocer y que sólo la divinidad sabe si por acaso está en
lo cierto. En fin, he aquí lo que a mí me parece: en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con
trabajo, es la idea del bien, pero, una vez percibida, hay que colegir que ella es la causa de todo lo recto y
lo bello que hay en todas las cosas, que, mientras en el mundo visible ha engendrado la luz y al soberano
de ésta, en el inteligible es ella la soberana y productora de verdad y conocimiento, y que tiene por fuerza
que verla quien quiera proceder sabiamente en su vida privada o pública.
EXPLICACIÓN:
En este primer párrafo del capítulo III Sócrates caracteriza y describe la idea de bien. La presenta como la idea más elevada de todas y la que más cuesta conocer: “en el mundo inteligible lo último que se percibe, y con trabajo, es la idea del bien”. Así mismo le otorga cinco funciones:
a. fundamento ontológico: es la causa de todo lo recto que hay en todas las cosas.
b. Fundamento estético: es la causa de todo lo bello
c. Fundamento epistemológico: es la base de todo conocimiento verdadero
d. Fundamento ético: sólo los que la conocen pueden orientar su vida privada de forma virtuosa
e. Fundamento político: solo lo que la conocen pueden proceder correctamente en los asuntos públicos

2. LO PRÁCTICO Y LO TEÓRICO

-También yo estoy de acuerdo -dijo-, en el grado en que puedo estarlo.
-Pues bien -dije-, dame también la razón en esto otro: no te extrañes de que los que han llegado a ese
punto no quieran ocuparse en asuntos humanos; antes bien, sus almas tienden siempre a permanecer en
las alturas, y es natural, creo yo, que así ocurra, al menos si también esto concuerda con la imagen de que se ha hablado.
-Es natural, desde luego -dijo.
-¿Y qué? ¿Crees -dije yo- que haya que extrañarse de que, al pasar un hombre de las contemplaciones
divinas a las miserias humanas, se muestre torpe y sumamente ridículo cuando, viendo todavía mal y no
hallándose aún suficientemente acostumbrado a las tinieblas (2) que le rodean, se ve obligado a discutir,
en los tribunales o en otro lugar cualquiera, acerca de las sombras de lo justo o de las imágenes de que
son ellas reflejo y a contender acerca del modo en que interpretan estas cosas los que jamás han visto la
justicia en sí?
-No es nada extraño -dijo.
-Antes bien -dije-, toda persona razonable debe recordar que son dos las maneras y dos las causas por
las cuales se ofuscan los ojos: al pasar de la luz a la tiniebla y al pasar de la tiniebla a la luz. Y, una vez
haya pensado que también le ocurre lo mismo al alma, no se reirá insensatamente cuando vea a alguna
que, por estar ofuscada, no es capaz de discernir los objetos, sino que averiguará si es que, viniendo de
una vida más luminosa, está cegada por falta de costumbre o si, al pasar de una mayor ignorancia a una
mayor luz, se ha deslumbrado por el exceso de ésta; y así considerará dichosa a la primera alma, que de
tal manera se conduce y vive, y compadecerá a la otra, o bien, si quiere reírse de ella, esa su risa será
menos ridícula que si se burlara del alma que desciende de la luz.
-Es muy razonable -asintió- lo que dices.
EXPLICACIÓN
En este capítulo Sócrates explica por qué los filósofos se resistirán a formar parte del gobierno, que es su principal tesis política:
- Según Platón la vida más feliz y propia del ser humano es la vida filosófica (intelectualismo moral) por lo que los filósofos que viven felices entregados a sus investigaciones y pensamientos se resistirán a perder “calidad de vida” preocupándose por los asuntos de la ciudad.
- Además de esto, hay otra razón: los filósofos sitúan sus vidas y pensamientos en un nivel muy elevado y les cuesta adecuar sus razonamientos y pensamientos al nivel de lo cotidiano. Platón está hablando aquí de la
dificultad del paso entre lo teórico y lo práctico. El filósofo entregado a sus investigaciones está en el nivel de lo teórico, de los modelos perfectos (ideas). Pero cuando tiene que aplicar estos conocimientos al mundo cotidiano se encuentra con dificultades y problemas que no encuentra en el plano
intelectual. En este terreno (lo práctico, lo cotidiano) se muestra torpe y se presenta ante los demás como alguien ridículo. Por eso Platón defiende que el paso de lo ideal a lo cotidiano debe hacerse, pese a las dificultades; los filósofos deben aprender a vérselas con el mundo “real” y con los problemas
del aquí y ahora. - La dificultad de esta bajada estriba en que los filósofos piensan y razonan de
forma distinta al mundo de la cotidianidad: allí dominan los prejuicios y las creencias infundadas, mientras que el filósofo se maneja con la razón, las ideas y la dialéctica. Por eso, se le “ofuscan” los ojos, es decir, se muestra torpe frente a la retórica y las creencias que no piden argumentos sólidos.

CAPÍTULO IV
a. Conocer no consiste en adquirir conocimientos, sino en hacer aflorar lo sabido

-Es necesario, por tanto -dije-, que, si esto es verdad, nosotros consideremos lo siguiente acerca de ello: que la educación no es tal como proclaman algunos que es. En efecto, dicen, según creo, que ellos proporcionan ciencia al alma que no la tiene del mismo modo que si infundieran vista a unos ojos ciegos.
-En efecto, así lo dicen -convino.
-Ahora bien, la discusión de ahora -dije- muestra que esta facultad, existente en el alma de cada uno (3), y el órgano con que cada cual aprende (2) deben volverse, apartándose de lo que nace (4), con el alma entera -del mismo modo que el ojo no es capaz de volverse hacia la luz, dejando la tiniebla, sino en compañía del cuerpo entero- hasta que se hallen en condiciones de afrontar la contemplación del ser e incluso de la parte más brillante del ser, que es aquello a lo que llamamos bien. ¿No es eso?
-Eso es.
-Por consiguiente -dije- puede haber un arte de descubrir cuál será la manera más fácil y eficaz para que este órgano se vuelva; pero no de infundirle visión, sino de procurar que se corrija lo que, teniéndola ya, no está vuelto adonde debe ni mira adonde es menester
-Tal parece -dijo.
En este primer párrafo platón critica la postura de los sofistas, (a los que se refiere como “algunos”) respecto al conocimiento y le opone su propia postura. Lo hace mediante la metáfora de la visión: “proporcionar visión a unos ojos ciegos” equivale a defender que un maestro puede proporcionar conocimiento a alguien que carece de él mediante una transmisión. La tesis de Platón es contraria. La metáfora lo ejemplifica bien: no se trata de adquirir visión por parte de un ciego, sino en aprender a mirar al lugar adecuado por parte de un vidente. O lo que es lo mismo, traspasando el nivel de la metáfora: defiende que el conocimiento es algo que sólo uno puede descubrir por si mismo ya que es algo que posee desde siempre (Está insinuando aquí LA
TEORÍA DE LA REMINISCENCIA). Y ¿cómo puede el alma descubrir por sí sola el conocimiento? También lo aclara cuando afirma que el conocimiento se adquiere cuando deja de darle crédito a las opiniones y creencias respecto de las cosas materiales (lo que nace), y se ocupa de las ideas (hasta llegar a la idea de bien).
Siendo esto así, añade que aunque no sea cierto que el conocimiento se pueda transmitir, si que puede haber un arte de “enseñar a mirar”, o lo que es lo mismo, puede haber un maestro que pueda orientar a los que desean aprender a buscar por sí mismos el conocimiento. Esta es la función educativa del filósofo, no transmitir conocimientos, sino enseñar como uno puede adquirirlos.

b. Solo los filósofos son aptos para gobernar

-Y así, mientras las demás virtudes (5), las llamadas virtudes del alma, es posible que sean bastante parecidas a las del cuerpo -pues,
aunque no existan en un principio, pueden realmente ser más tarde producidas por medio de la costumbre y el ejercicio-, en la del
conocimiento se da el caso de que parece pertenecer a algo ciertamente más divino que jamás pierde su poder y que, según el lugar
a que se vuelva, resulta útil y ventajoso o, por el contrario, inútil y nocivo. ¿O es que no has observado con cuánta agudeza
percibe el alma miserable de aquellos de quienes se dice que son malos, pero inteligentes, y con qué penetración discierne aquello
hacia lo cual se vuelve, porque no tiene mala vista y está obligada a servir a la maldad, de manera que, cuanto mayor sea la agudeza
de su mirada, tantos más serán los males que cometa el alma?
-En efecto -dijo.
-Pues bien -dije yo-, si el ser de tal naturaleza hubiese sido, ya desde niño, sometido a una poda y extirpación de esa especie de
excrecencias plúmbeas (6), emparentadas con la generación, que, adheridas por medio de la gula y de otros placeres y apetitos
semejantes, mantienen vuelta hacia abajo la visión del alma; si, libre ésta de ellas, se volviera de cara a lo verdadero, aquella misma
alma de aquellos mismos hombres lo vería también con la mayor penetración de igual modo que ve ahora aquello hacia lo cual está
vuelta.
-Es natural -dijo.
-¿Y qué? -dije yo-. ¿No es natural y no se sigue forzosamente de lo dicho que ni los ineducados y apartados de la verdad son
jamás aptos para gobernar una ciudad ni tampoco aquellos a los que se permita seguir estudiando hasta el fin; los unos, porque
no tienen en la vida ningún objetivo particular apuntando al cual deberían obrar en todo cuanto hiciesen durante su vida pública y
privada y los otros porque, teniéndose por transportados en vida a las islas de los bienaventurados (7) , no consentirán en actuar?
-Es cierto -dijo.
-Es, pues, labor nuestra -dije yo-, labor de los fundadores, el obligar a las mejores naturalezas a que lleguen al conocimiento del
cual decíamos antes que era el más excelso y vean el bien y verifiquen la ascensión aquella; y, una vez que, después de haber
subido, hayan gozado de una visión suficiente, no permitirles lo que ahora les está permitido.
-¿Y qué es ello?
-Que se queden allí -dije- y no accedan a bajar de nuevo junto a aquellos prisioneros ni a participar en sus trabajos ni tampoco en
sus honores, sea mucho o poco lo que éstos valgan.
-Pero entonces -dijo-, ¿les perjudicaremos y haremos que vivan peor siéndoles posible el vivir mejor?.
EXPLICACIÓN:

En este párrafo defiende Platón su tesis principal en política, que son los que poseen el conocimiento los que deben gobernar. Lo hace en sentido negativo afirmando quiénes son los que no deben gobernar: los que carecen del conocimiento o los que únicamente dedicarán su vida al conocimiento teórico: ni los ineducados y apartados de la verdad son jamás aptos para gobernar una ciudad ni tampoco aquellos a los que se permita seguir estudiando hasta el fin. Argumenta esta tesis de la siguiente manera:
- Los ignorantes no porque carecen de modelos apropiados (carecen de objetivos) y si ponen su intelecto
al servicio de las cosas materiales y se dejan guiar por los apetitos del cuerpo (la codicia, el placer, el egoísmo) sería nefasto para el estado. A esto dedica la primera parte del párrafo, cuando afirma que si el alma se vuelve hacia estas cosas será inútil y nocivo.
- Los que se les permita estudiar hasta el fin: tampoco porque éstos teniendo la vida más dichosa no
consentirán en dedicarse a algo más incómodo que lo que ya hacen (la filosofía).
- Deben gobernar las mejores naturalezas que han sido llevadas al conocimiento (los filósofos). A éstos se les
debe obligar a hacerse cargo de las tareas de gobierno, ya que son los que poseen la preparación y el
conocimiento para hacerlo.


NOTAS:
1 Es una clara referencia a la suerte del maestro de Platón, Sócrates, el cual primero es tomado por un personaje ridículo, así aparece en una comedia de Aristófanes, y después es condenado a muerte.
2 “TINIEBLAS” y “SOMBRAS” sigue estando en el nivel de la metáfora. Se refiere a Sócrates con este término al conocimiento más bajo, a los rumores, creencias y prejuicios (eikasia y Pistis)
3 Se refiere a la razón
4 “lo que nace” hace referencia al mundo material. Lo material, como sabemos, está sometido al cambio constante y, por tanto, nace y muere.
5 Las virtudes del alma son tres: conocimiento, valentía y templanza. En este párrafo se centrará en la virtud del conocimiento, por lo tanto “las demás virtudes” son la valentía y la templanza.
6 Una excrecencia es una prominencia anormal, un bulto que hay que extirpar. Plúmbeo significa plomizo, pesado. Los placeres y los apetitos pueden arrastrar al alma hacia el mundo de las cosas materiales y
sensibles, impidiendo así que esta se “eleve” hasta el mundo inteligible.
7 Las islas de los bienaventurados es el lugar adonde eran llevados los grandes héroes griegos, en cuerpo y alma, para hacerlos inmortales. Allí eran libres de proseguir con sus actividades favoritas y las penas y las
enfermedades eran desconocidas

Nuestro comentido, ya que éste blog tiene un carácter científico, es relacionar la filosofía con la ciencia, pues en un principio el conocimiento era único. Personalmente pienso que el Mundo de las Ideas en cierto modo es real, pero son los conceptos matemáticos los que existen, y como prueba de ello, tenemos de ejemplo, los sólidos platónicos que son reales. Platón, Euclides y Euler, lo definieron matemáticamente, cinco poliedros perfectos, de alta simetría, con sus caras iguales. 

Pronto hablaremos de ello.

Y dejo una reflexión de mi idolatrada Mafalda.